Talleres de teatro

Hasta el momento, se han impartido dos talleres de teatro a un grupo de 22 niños, niñas y adolescentes de entre 12 y 18 años.

La mayoría ya había participado en dos obras de teatro creadas en talleres de trabajo de Dos Generaciones, aunque estas actividades se encontraban relegadas desde hacía algún tiempo por falta de personal para dinamizarlas. Por eso, el taller fue una oportunidad de dar un paso más en la capacitación artística de los/as participantes, y de plantar la semilla de la confianza y la autoestima en aquellos/as para quienes constituía su primera experiencia escénica.

En las sesiones, la actriz Arantxa de Juan animaba a los chavales a narrar experiencias de su vida, de las que pudiera extraerse alguna lección positiva. A raíz de estas historias se propuso un hilo argumental para crear una representación teatral.

Así cobró forma la historia: un grupo de turistas llegan a Acahualinca, y al marcharse dejan olvidado a un niño. Los turistas llevan máscaras blancas (símbolo de los prejuicios que impiden ver la realidad), y el niño se asusta al ver que está perdido en un barrio como Acahualinca. Uno de los habitantes de Acahualinca le acoge, le pide que le ayude a buscar un tesoro, y le ayuda a buscar a su madre. Entretanto, le va presentando a la gente del barrio y contándole sus historias personales: la superación de las dificultades, su trabajo como promotores sociales, los logros que les hacen sentirse orgullosos de ser quiénes son... Poco a poco el niño turista va venciendo sus resistencias y el miedo a lo desconocido. Cuando encuentran a su madre, todos se quitan las máscaras y todo se ve mucho más hermoso. Antes de marcharse, el niño turista les dice que ha encontrado el tesoro que buscaban: es la gente de Acahualinca.

Los chavales participantes en el taller aceptaron la propuesta de hilo argumental, lo mejoraron y se repartieron los papeles en función de sus experiencias previas. A partir de ahí el trabajo del taller se centró en ensayar y tenerlo todo listo para el día de la representación.

En noviembre se celebró un segundo taller, para reforzar el montaje inicial y ampliar algunas escenas, incorporando a un grupo de mujeres que han salido de la violencia intrafamiliar, con quienes se venía trabajando en otros ámbitos. Al igual que el grupo de jóvenes, comienzan con una dinámica en la que explican sus vivencias en relación a la violencia. Éstas son incorporadas al hilo argumental de la obra, y a partir de ese momento jóvenes y mujeres ensayan la representación.

Los dos talleres de teatro han contribuido a generar capacidades artísticas y al refuerzo de la autoestima personal y comunitaria de los y las participantes gracias a la expresión corporal, la creación de vínculos entre los participantes y la reflexión sobre sus propios roles.

Para dar continuidad a esta formación, Talento en Acahualinca plantea la realización de un curso de teatro sostenido de nueve meses de duración. También contempla la realización de un taller monográfico de refuerzo, insertado en el programa lectivo del curso.

¡HAZLO POSIBLE! ¿Quieres apoyar este proyecto?